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Lun, Jun
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¡Siempre no m’ijo!

Intenso movimiento de efectivos Marinos, de la Policía Estatal, Naval, Ministerial y de Servicios Periciales en el barrio San Diego.

Acayucan
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ACAYUCAN, VER; CARLOS GONZÁLEZ ALONSO.- Efectivos de la SEMAR se apostaron frente a un domicilio donde aseguraron a un sujeto, a quien una hora después dejarían en libertad; hermetismo total
Impresionante operativo policiaco se dio durante este jueves en el barrio San Diego, llenando de asombro en algunos y miedo en otros al ver que efectivos de la Secretaría de Marina-Armada de México (SEMAR) se apostaban frente a un domicilio mientras que otra unidad llegaba a un negocio de motos donde sometieron a un sujeto, a quien una hora después dejarían en libertad. En el lugar no se aseguraron personas pero si se dijo que autos con reporte de robo.

El movimiento de dos unidades de la SEMAR inició alrededor de las once de la mañana sobre la calle Benito Juárez, entre Barriovero y Porvenir del Barrio San Diego, apostándose frente a un domicilio y cerrando la circulación en ese tramo de calle, atravesando las dos patrullas de lado y lado, mientras que a pie realizaban recorridos y preguntaban casa por casa.

Otra patrulla de la SEMAR, mientras tanto, ingresó por la calle Barriovero y se detuvo en un taler de motocicletas, sobre la misma Barriovero entre Belisario Domínguez y Benito Juárez, en donde se detuvo a un joven, al parecer empleado del negocio, quien tras ser sometido fue llevado hacia el primer punto donde estaba el grueso de los Marinos. Ahí lo tuvieron por espacio de media hora y después lo dejaron libre con todo y moto.

Mientras tanto, sobre la calle Benito Juárez el movimiento policiaco se intensificaba, arribando elementos de la Policía Estatal y de la Policía Naval y una hora más tarde llegaba personal de Servicios Periciales y de la Policía Ministerial.

La gente que pasaba caminando o en autos o motocicletas se detenía y preguntaba a los medios de comunicación sobre qué estaba pasando, pero éstos como aquellos, solo sabían que se una casa estaba a punto de catearse, ignorándose si había personas fallecidas, secuestradas o unidades abandonadas.

El hermetismo era total, hasta que un alto mando de quien dirigía el movimiento, se acercó a los medios de comunicación y pidió extremar precauciones al momento de imprimir sus gráficas por lo que pudiera pasar.

Para la tarde la espera seguía. Ahora ya nadie se movía y al parecer esperaban el momento para poder ingresar.